Uno de los principales frenos para cambiar de ERP es el miedo a perder datos o sufrir una interrupción del negocio. Con el proceso correcto, ninguno de los dos tiene por qué ocurrir.
Las 5 fases de una migración exitosa
1. Análisis y auditoría: Identificamos qué datos tienes, en qué formato están y cuál es su calidad.
2. Mapeo de campos: Definimos la correspondencia entre los campos de tu sistema actual y los de Opium.
3. Limpieza de datos: Aprovechamos la migración para limpiar duplicados, datos obsoletos y errores acumulados.
4. Migración en paralelo: Ejecutamos la migración mientras tu sistema anterior sigue operativo.
5. Validación y arranque: Verificamos que todo está correcto antes del corte definitivo.
¿Cuánto tiempo lleva?
Depende del volumen de datos y la complejidad del sistema anterior. Un proyecto típico de migración lleva entre 2 y 6 semanas.